Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de agosto de 2012

Antes de salir

A menos de 10 días de salir de Córdoba, nuestra Kangoora todavía estaba en el corralón municipal al que la llevaron luego de haberla dejado mal estacionada!
El cambio de titularidad no se concretaba más y tuvimos que esperar y esperar de nuevo!

Al fin el viernes 17 de Agosto salió la Kangoo del corralón! Estaba intacta pese a todas las historias de robos y desmantelamientos que nos hicieron escuchar mientras la Kangoora estaba presa! La arrancamos y todo bien. Este auto se la banca, acuérdense!

lunes, 23 de julio de 2012

¿Porqué viajamos?


Apenas se vuelve de un viaje importante siempre se quiere hacer otro, y la mayoría de las veces ese otro viaje tarda en llegar... Y cuando se vuelve de un viaje se vuelve cambiado. A veces se necesita viajar para poder ser más uno mismo y encontrarse con partes de uno que desconoce o que hace mucho que no “usa”. Viajar nos enseña que podemos cambiar algunas cosas de nosotros mismos, cosas que creíamos inamovibles y hace que nos demos cuenta de que muchos de “nuestros defectos” son más propios de los otros que nuestros.

No es que viajando todo sea color de rosa. No bien se comienza un viaje y nos olvidamos de los problemas que dejamos atrás, aparece nuestra nueva realidad, con sus guiños, chistes e ironías!

Nuestro viaje por Latinoamérica, salió a la luz después de otro viaje. Tardamos 2 años para poder concretarlo. Porque querer viajar, no significa no valorar el lugar donde se vive, al contrario, y en el tire y afloje, la comodidad suele ganar a las ganas.

El momento “adecuado” para viajar (pero viajar en serio), nunca llega, y si lo esperamos, podemos esperar para siempre. Por eso es que a principios de 2012, decidimos que en cuanto pusiéramos “en orden” nuestros asuntos partiríamos a concretar el sueño.

Empezamos a trabajar para que el sueño llegara lo antes posible pero el panorama no era muy alentador: los proyectos de los que dependíamos para poder irnos no se concretaban! Bronca, lágrimas, remontadas interminables y planear todo de nuevo fueron ingredientes de la espera.

Pero no todo en la espera es malo. Primero, porque se aprende a esperar. También porque la espera nos da ese gustito agridulce que deben tener las experiencias para que las valoremos mejor y sepamos que ni todo lo malo, ni todo lo bueno son para siempre. Por eso hay que vivir el momento! (El cliché en algún momento tiene que salir, sepan disculpar.)

Por suerte y gracias a muchas personas que nos ayudaron y que pudieron soñar con nosotros, pudimos llegar al final de la etapa “espera” y al comienzo de la etapa “sueño” a mitad de 2012.